Parquet o cerámica ¿cuál elegir?

30 octubre, 2017 Tipos de suelo 0

Cuando nos planteamos cambiar el suelo de nuestra vivienda siempre nos surgen dudas sobre cuál será mejor: ¿baldosas, suelo cerámico, marmol, suelo laminado o parquet? Antes de dar el primer paso, piensa en tus necesidades y valora las características y ventajas de cada uno de ellos.

A continuación te mostramos lo más destacado de cada tipo de suelo, de esta forma te será más fácil elegir el más adecuado en tu caso en particular.

Suelos de cerámica, mármol, baldosas…

Estos pavimentos colocados en interiores consiguen estilos decorativos elegantes, sobrios o desenfadados. Son muy resistentes y dan muy buenos resultados en exteriores, en terrazas, balcones y patios. Esta resistencia también le aporta más facilidad de limpieza y de mantenimiento. En este tipo de suelos la limpieza se realiza con productos económicos y el mantenimiento es casi nulo, a excepción de la posibilidad de realizar un abrillantado o un pulido dependiendo del tipo de suelo que se trate.

Por la composición de sus materiales son fríos, lo que hace que instalados en interiores cuando las temperaturas no son muy elevadas generen una falta de comfort, ya que andar descalzo sobre ellos es un inconveniente dado que están fríos.

Actualmente hay distintos acabados para estos suelos: destonificación, rectificado y pulido. Dependiendo del que escojas, el resultado final puede ser totalmente diferente. Dependiendo de el estilo y el tipo del espacio un suelo de este tipo de suelo con brillo puede hacer el espacio más luminoso y más frío, o por el contrario este tipo de suelo con acabado mate puede hacer del espacio un lugar apagado pero más caluroso.

Para la instalación de este tipo de suelos se requiere obra. En caso de que se quiera cambiar un suelo de este tipo por otro del mismo tipo se requiere la retirada del antiguo suelo para después instalar el nuevo suelo. Este es un aspecto a tener en cuenta ya que al coste de un suelo de este tipo, que si se selecciona uno de cierta calidad no es bajo, hay que sumarle el coste de obra para retirar el antiguo e instalar el actual. De manera añadido hay que tener en cuenta los inconvenientes de estas operaciones respecto a la logística en la vivienda y el tiempo que requieren.

Parquet, tarima flotante y suelo laminado

– El parquet tarima flotante sigue siendo hoy por hoy la opción más extendida, y es que la calidez que aporta la un suelo de madera es algo a lo que pocas personas pueden resistirse.

La tarima flotante es para revestimientos de suelos de madera que van cubiertos por una capa de madera noble cuyo grosor mínimo es de 2.5 milímetros. En el caso de que no llegue a esta medida se denomina revestimiento de madera.

El parquet es cálido, ecológico y crea unos ambientes elegantes y acogedores. Al ser algo más delicado que otros revestimientos, es posible que con el paso del tiempo llegue a estropearse un poco. En estos casos la solución es acuchillarlo para que recupere su estado inicial.

– El suelo laminado está hecho con fibra de resina que proviene de la madera y es más económico. Los formatos son muy variados y en las tiendas de parquet puedes encontrar muchas tipos y medidas.

El suelo laminado es muy resistente al desgaste, (pisadas y roces) y al impacto (golpes y caídas de objetos). Está especialmente indicado para salones, dormitorios y pasillos aunque se puede colocar en cualquier estancia de la casa. Son suelos calificados como antialérgicos, ya que al no ser porosos y estar perfectamente sellados no acumulan suciedad.

Esta resistencia al desgaste (uso o abrasión) está clasificada por una normativa Europea y todos los fabricantes están obligados a etiquetar claramente sus productos. Los suelos laminados de calidad suelen llevar un tratamiento de resistencia a la humedad y a posibles filtraciones de agua.

Respecto a la instalación tanto de la tarima flotante como del suelo laminado las principales diferencias con el suelo de cerámica, baldosas, etc. es su fácil instalación, ya que se puede poner encima de cualquier pavimento que tengamos instalado, sin necesidad de realizar obras ni de retirar el antiguo suelo. Por lo que se puede instalar en poco tiempo y sin caso molestias.

En nuestra Parketalia te ayudamos a resolver todas las dudas que tengas y te asesoramos gratuitamente.  Realizamos trabajos de calidad que van más allá de la venta e instalación, también si lo deseas nos ocupamos del mantenimiento posterior.